martes, 16 de octubre de 2018

Revista DOS ORILLAS, , 2018

Revista DOS ORILLAS, , 2018: Contact information, map and directions, contact form, opening hours, services, ratings, photos, videos and announcements from Revista DOS ORILLAS, Magazine, , .

lunes, 17 de septiembre de 2018

El pasado día 6 de septiembre tuvo lugar en el Casino de Algeciras el acto cultural "Citas Literarias en Algeciras" organizado por la Delegación en Cádiz de la Asociación Colegial de Escritores, Sección de Andalucía, contando con la colaboración de la Delegación de Cultura del Excmo. Ayuntamiento de Algeciras, Casino de Algeciras, Academus y La Trocha.
El escritor invitado fue Juan Antonio Palacios Escobar con el que Paloma Fernández Gomá, organizadora del acto pudo conversar distendidamente, a lo largo de una serie de preguntas, que Juan Antonio Palacios fue contestando de forma improvisada. El acto contó  con la actuación de Manolo Báez y Nieves Buscató. Dos cantautores algecireños que transmiten paz y energía con sus voces.
La asistencia de un numeroso público arropó al escritor.
"Las Citas Literarias en Algeciras" nacen para que los autores más próximos puedan establecer contacto directo con su público, dando a conocer su obra literaria en todas sus facetas, así como entablar una relación personal  y directa acercando su personalidad a quienes deseen saber más sobre los escritores de su entorno. "Las Citas Literarias en Algeciras" son abiertas tanto para escritores: narradores y poetas, como historiadores o ensayistas; constituyendo un amplio abanico para acercar la cultura a quien lo desee, desde la experiencia de creadores, investigadores e historiadores.

sábado, 4 de agosto de 2018

Reseña de Manuel  Gahete, poeta y crítico literario, Presidente de ACE Andalucía, del libro Iris de  Paloma Fernández  Gomá, publicado por Ánfora  Novahttp://www.aceandalucia.org/index.php?id=noticia0&tx_ttnews%5Btt_news%5D=29560&cHash=705d33d8abe0a312d4aaa016bcb5ae64


LOS SÍMBOLOS DE IRIS

Desde que conozco a Paloma Fernández Gomá no ha dejado de crecer en ambición literaria y amplitud de miras. Con catorce años, en el bullir de la adolescencia, llega a Algeciras para quedarse definitivamente. Esta "algecireña nacida en Madrid", como le gusta llamarse,  ha dedicado su vida a la enseñanza de la Historia, la pasión por la Literatura y el eficiente cometido de la gestión cultural. En este sentido, fundó y dirige la revista cultural de ámbito internacional Dos orillas, denominada anteriormente Tres Orillas, con el deseo consciente de aunar la estrecha línea que une más que separa el continente europeo del africano. Por esta magnífica labor intercultural ha sido reconocida en una y otra orilla del Estrecho; y así posee títulos como la mención extraordinaria de la Asociación de Mujeres Progresistas Victoria Kent de Algeciras y la  insignia de la ciudad que concede el Ayuntamiento de Algeciras. Desde otro ángulo, Fernández Gomá es miembro de honor de la Asociación de Escritores Marroquíes en Lengua Española y fue asesora literaria del Instituto Transfronterizo del Estrecho de Gibraltar hasta su cierre.
Su obra personal, traducida al mallorquín, árabe, inglés, francés, rumano, portugués e italiano, ha sido ampliamente reconocida. Por ella, la Fundación Dos Orillas de la Diputación de Cádiz le concedió el Premio La Barraca de las Letras y la Cooperación. Es miembro además de la junta directiva de la Asociación Internacional Humanismo Solidario y de la junta directiva de la Asociación de Escritores y Críticos Literarios de Andalucía. Y asimismo delegada por la provincia de Cádiz de la Asociación Colegial de Escritores de España, sección autónoma de Andalucía. Es consejera de número del Instituto de  Estudios Campogibraltareños y pertenece también a la Asociación de Mujeres y Letras de Barcelona y a la Fundación Al-Idrisi de Cooperación Hispano Marroquí. Es directora honorífica del Premio de Poesía “Encuentros por la Paz” de San Pablo de Buceite (Cádiz) desde su creación en el año 2005 y dirigió la colección de poesía femenina Calíopeen la editorial Zumaya de Granada. Ha sido incluida en importantes antologías nacionales e internacionales, y su obra está siendo estudiada por las profesoras Susana Medrano de la Universidad San Juan Bosco de la Patagonia en Argentina y Lola Hidalgo Calle de la Universidad de Tampa en Florida (Estados Unidos).
Además de un nutrido número de libros de poesía y cuantiosos poemas en revistas literarias, en narrativa ha publicado numerosos relatos y la obra Veinticuatro retratos de mujer. Son notables sus colaboraciones en libros de homenaje y pliegos poéticos. Escribe crítica literaria en diferentes suplementos literarios y ha impartido conferencias, comunicaciones y recitales en instituciones de diversa índole.
Su última obra Iris, publicada en la prestigiosa editorial cordobesa Ánfora Nova, que dirige el escritor José María Molina Caballero, aúna esencialmente dos conceptos capitales: el pensamiento mítico y el ansia de la solidaridad. Ambas ideas se alían para consolidar un libro homogéneo, bien estructurado y siempre atento a la complejidad y belleza del lenguaje poético, expresión señera de lo no táctil, de lo espiritual, de lo invisible, de todo aquello que concierne al ser humano y muchas veces no alcanzamos a comprender. Ana Herrera (2018) comentarista de la obra, nos recuerda que nuestra autora es diestra en recursos literarios, lo que contribuye  a crear en Iris un universo de belleza incomparable (http://www.aceandalucia.org, 23 de abril).
La mitología griega describe a Iris como hija del dios Taumante y la oceánida Electra, hermana de las Harpías y de Arce, mensajera de los titanes. Mensajera de Hera y de los dioses, tal como se la describe en la Eneida y en la Ilíadarespectivamente, Iris se representa como una joven  y hermosa virgen, provista de alas doradas y túnica multicolor, viajando a la velocidad del viento de un extremo a otro del mundo, a las profundidades del mar y el inframundo donde tenía libre acceso. El jarrón con agua del río Estigia, que hace dormir a los que perjuran, y el caduceo que la asocia a Hermes son sus atributos; pero Iris no ha pasado al imaginario colectivo como mensajera de los dioses, ni siquiera como suministradora del agua a las nubes, sino como la diosa del arco iris que anuncia el pacto de los humanos y los dioses y el fin de la tormenta, cuyo clamor, como canta Paloma, se cuela por los poros y deja en la noche “un extraño rescoldo de olor a hollín”.
Siguiendo y persiguiendo esta serenidad que anunciaba la diosa alada frente al fragor del rayo, Paloma Fernández Gomá nos invita a participar de la comunión con la naturaleza. La cita de Garcilaso que preludia la primera parte es clave para comprender el esperanzador carácter de locus amoenus que empapa toda la obra. Pero en el juego poético interviene también otro campo semántico referencial que alude directamente al iris, la membrana coloreada y circular de nuestros ojos cuya función principal consiste en controlar la cantidad de luz que proviene del exterior. Estos dos vértices configuran un curioso entramado de posibilidades poéticas que se van yuxtaponiendo, entibados sobre un lenguaje propio de asociaciones asombrosas a las que nos tiene acostumbrados la poeta. Y en Iris, más que en cualquiera de sus libros anteriores, el asombro alcanza razón de ser por la presencia de Taumante, el dios marino etimológicamente relacionado con la palabra griega que designaba el milagro, la maravilla.
En su discurso poético, simbólico y metafórico, Fernández Gomá nos va proyectando imágenes visualmente poderosas donde se alean el ritual de las vivencias y la orfandad de los sueños. La mirada sirve para establecer ese puente invisible entre lo externo y lo íntimo, lo material y lo ilusorio. Es sin duda el motor esencial que nos capacita para reconstruir con palabras el universo visible que penetra en nuestro ánimo a través de los sentidos. Cuando Platón, en el Cratilo, intentaba desentrañar los significados de los nombres, asociaba no sin cierta razón el vocablo eros (‘amor’) con el de héroes; y este con eirein (‘hablar’) que, a su vez, se identificaba con Iris, la diosa transmisora de los mensajes de los dioses y, como tal, personificaba la dialéctica y la filosofía. Todos estos elementos interfieren en la alocución de Paloma que, consciente de los proteicos significados de las palabras, recrea un mundo mítico donde se espejan las preocupaciones latentes de una sociedad deshumanizada que se olvida de proteger todo aquello que propicia ya no solo el bienestar sino la supervivencia. Fernández Gomá reclama esas playas lejanas de color corinto que esperan el retorno de los centauros con torsos de aceituna; en definitiva es un clamor fúlgido que pretende rescatar la pureza primitiva y frenar el derramamiento de los cálices, la savia viva derrochada por los oscuros intereses de un marketing corruptor que nos arroja a la frustración y el nihilismo; y “mientras tanto el iris duerme / en la mirada”.
Paloma escoge a Juan Ramón para iniciar la segunda parte de su enunciación lírica, pero no se trata de una cita serena que evoque el sosiego del jardín o la mirada romántica de un poeta ensoñado. Ahora nos enfrentamos a ese lamento antiguo que no permite acordar realidad y deseo. La añoranza de los días acaecidos empapa estos poemas. El anhelo de un mundo más humano siembra de lamentaciones las páginas de Iris. Comprometida con una realidad cercana que nos afecta a todos pero a la que damos la espalda fácilmente, Fernández Gomá nos pone en aviso de nuestra negligencia ante esa “oleada de refugiados” que “deambula entre angarillas y dolor”. El poema “Los niños” rezuma una afección infinita a los desheredados y un irremisible sufrimiento por quienes no tienen ni siquiera lo básico para sobrevivir: “El llanto de los niños excluidos / de las arcas de la abundancia / tiene un largo recorrido de siglos y acero”. Pero seguimos callados, indolentes, poseedores confesos de “una conciencia oxidada” que obliga a clamar: “¿Qué clase de deslealtad hemos heredado / para que nuestras naves hereden el clamor de la sangre?”. Paloma reclama la constante renovación, el carpe diem del alma que no anegue nuestra memoria, que nos incite a recobrar el orden solidario que nos esforzamos en olvidar y proyecte en nuestro iris toda la luz que irradian los ojos de los niños condenados a padecer los desmanes de los jinetes del Apocalipsis. Como manifiesta Ana Herrera (2018) con precisión crítica, Fernández Gomá dirige “una llamada de atención a nuestras conciencias, desde su posición de poeta humanista y solidaria (…). Su crítica a las actitudes del hombre moderno concluye en una invitación al Carpe diem y a un renacimiento continuo”.
Federico García Lorca inicia la andadura de la tercera parte. No arriesga Paloma en sus mentores. Sigue fielmente a quienes sabe que no van a desviarla del sendero fértil de la poesía. Ahora la mirada se interioriza, el iris se cierra dejando a los dioses pacer en el elíseo. La luz ilumina el centro más profundo del alma, el camino más angosto, la razón última de lo que somos y quizás de lo que queremos: “El coste de sentirse vivo, / ser el que siempre has querido ser, / estar en el momento justo / en el sitio adecuado”. La elegía del recuerdo, el tópico inefable del tempus fugit que nos estigmatiza y nos libera, la calma tras la tempestad…, todo pasa, todo fluye heraclitaneamente pero queda “la erosión constante de los años / en el envés de la carne”. Por mucho que gritemos, “leve es la voz que se hace perpetua”. Por más que nos esforcemos en la superación del olvido, “el iris contempla el asolado rincón / de los juegos”. Por más que nos ocultemos en el fatal delirio, “la palabra tiene la libertad / de explorar nuevos territorios / y abrir todas las puertas”. Y tal vez porque no somos dueños de nuestro destino, a veces ni siquiera de nuestros propios actos, cuando alcanzamos un vestigio de luz o nos asubiamos en el sosiego de un instante somos capaces de entendernos, hasta de amarnos, dejando en lugar de espinas la paz de nuestro silencio, el calor de nuestro de cuerpo, la verdad de la mirada. Bendito mensaje, Paloma, del que tanto estamos necesitados todos. Como Iris, la poesía trae la lluvia a la niebla de los ojos oscurecidos, permite que el amor asperja todos los rincones de la casa porque los niños tienen casa donde poder ser amados y semilla la tierra, dragándola de zarzas, para que comience de nuevo a renacer la primavera.
        ¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨
https://www.acescritores.com/critica-el-ultimo-poemario-paloma-fernandez-goma/

jueves, 26 de julio de 2018


Bernardo Medina Sánchez es el autor de estas bellas composiciones.
Él es el ama mater y creador del periódico digital buceite.com, un punto de referencia social para todo San Pablo de Buceite. Bernardo es una persona dinámica y emprendedora, que siempre está cuando se le necesita. Fue miembro del jurado del Premio de Poesía "Encuentros por la Paz" en los inicios del Certamen. Le gusta la fotografía y sus imágenes son la portada de las bases del Certamen de Poesía.
Gracias Bernardo
Bernardo M de Poesía "Encuentros pr la Paz" en sus inicios. Le gusta la fotografía y sus imágenes son la portada de las bases del Certamen. Gracias Bernardo

Composición artística de Bernardo Medina



lunes, 23 de julio de 2018


Mi poema MADRE - ABUELA publicado en español y portugués ( traducción de María do Sameiro Barroso ) en la prestigiosa revista literaria de Poesía, Traducción y Ensayo ESPACO DO SER que dirige la poeta y traductora María do Sameir

La imagen puede contener: texto




La imagen puede contener: texto



**********************************************************************************************************




martes, 3 de julio de 2018


Desde el alféizar de Magdalena Martín Rodríguez. Ediciones Anaquel
Por  Paloma Fernández Gomá
 Desde el alféizar
Magdalena Martín Rodríguez , poeta y mujer activa, trabajó en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas( CSIC). Nació en Jatar (Granada) y vive en Málaga desde el año 1972.
Su libro Dese el alféizar consta de tres partes: Frente a los vidriales. Los espacios dormidos y Versos huidizos.
En el primer apartado la poeta se abre al recuerdo,  en la segunda parte Magdalena Martín Rodríguez desvela su interior y en el tercer apartado afronta el tema amoroso. Pero en cada uno de los apartados la poeta cuenta su experiencia vital e intimista desde una perspectiva de sutil melancolía, y siempre desde el denominador común del recuerdo, con sus espacios y sus horas, a menudo, vacías, pero que Magdalena sabe llenarlas con versos cercanos que avisan y abren puertas imaginarias para mostrar al lector todo lo que ha vivido.
Tal y como ella escribe en el poema Clausura podemos leer:
“Clavamos tu mirada y mi mirada
en las alturas, y vimos doblegarse
la tormenta. Vimos levantarse
el arco iris y allí, donde
se pronuncia el ocaso de la vida,
allí, en donde todos somos
 de la misma materia , allí
todos diremos la palabra CLAUSURA.
Con estos versos se cierra el poema y el libro, desde un mensaje único, principio y fin al que todos estamos abocados.
La nostalgia custodia los versos y un halo de melancolía envuelve el libro.
Los versos del poemario Desde el alféizar son cercanos y sensibles. Se abren al lector para comunicar todos los anhelos, pensamientos y voluntades de la poeta, que a lo largo del libro nos va descubriendo su vida, desde su infancia con sus inquietudes y todo un mundo que se abre ante  los versos de Magdalena Martín Rodríguez;  versos que como apunta en el prólogo, el también poeta y profesor Francisco Ruiz Noguera, se abren en plenitud,  refiriéndose a la cita de Jean Gelman, que hace la autora, y donde podemos leer: “ahí está la poesía de pie, contra la muerte”.
Y ciertamente la poesía es acercarse a la realidad interior o exterior de poeta; tal y como Magdalena escribe en su poema Versos bajo la lluvia: “ Se quebraron las manos húmedas y frías/ y hubo intercambio: poemas/ por dinero. Luego se alejó con su hato de palabras”

La memoria de la poeta se pasea por sus versos y desde su particular alféizar recuerda a sus padres, Julio y María, a quienes dedica este libro lleno de sentimiento y emociones con la particularidad de llegar a reconstruir una vida. 


jueves, 7 de junio de 2018


Fantasiadas de Juan Antonio Palacios Escobar. Ilustraciones de Carlos Villanueva. Editorial Imagenta. Tarifa.
Por Paloma Fernández Gomá

Juan Antonio Palacios es un escritor de unas características muy determinadas y que hay que tener en cuenta a la hora de hablar de su obra y cómo su trayectoria personal y profesional ha influido en su carrera literaria.
Nacido en Ceuta, fue alcalde de la ciudad de Algeciras de donde procedía su familia paterna. Es Pionero en Andalucía de la Educación Especial y Psicomotricidad, Pedagogo, Terapeuta y Profesor en Técnicas de Expresión y Comunicación, Licenciado en Psicología.
Ha publicado cuatro mil ochocientos artículos y numerosos libros entre los que podemos citar: Entre la hiel y el almíbar, Pitos y Flautas, Caras y caretas y Villa Palas.
Ha colaborado en numerosas obras literarias y científicas. Es vocal honorífico de la Unión Nacional de Escritores de España y miembro de la Asociación Colegial de Escritores.
Palacios es un hombre que cree en la naturaleza humana, como pieza esencial para poder salvar el mundo y más en los momentos cruciales que hoy contemplamos, vivimos en un mundo convulso y nuestro autor como buen pedagogo y hombre de mundo, quiere a través de sus relatoras ofrecer una tabla de salvación, que se pasea por todo la geografía de norte a Sur y de Este a Oeste. Sus relatos con cierta ironía y mucha amenidad aproximan al lector hasta donde desea el autor. Una persona amante de la literatura y que conoce muy bien la psicología humana, no obstante como apitábamos antes, tienen una sólida formación en psicología y pedagogía.
Pero pasemos a ir desglosando el contenido de este libro, que contiene un total de quince relatos.
Manos marcadas es el que abre el libro y con él comienza la vida de trabajo y recorrido de su personaje principal Mauro Regueiro. Un hombre de largo recorrido fruto de sus viajes o de sus sueños?
Ramiro Pelangana, personaje del relato, A la defensiva,  siempre está a la defensiva. Es un gran observador de la realidad, capaz de engrandecer o achicar los acontecimientos, un espectador nato.
Una noche de calor es el relato que sugieren Amador y Ana que deciden no renunciar a sus metas, pero tampoco sufrir por ellas.
Hablan con el mar Antonio y Ramón soñando una España plural que camina en democracia.
La corrala de la luz, deja en evidencia el boom del ladrillo y sueña con el espíritu que habita en una vieja corrala.
En juego de papeles, Daniel y Celedonio, de ambientes distintos, se citan en Alcohólicos Anónimos para restablecer sus vidas.
Un viaje fantástico nos habla de la vida de Proteo un jubilado que es socio del club de Golf  Puerta de Hierro.
Las sensaciones, los hallazgos , la vida en sí de un pueblo pesquero de 5.000 habitantes en el Cantábrico es el marco donde se desarrolla el relato,  Lo que les gusta hacer.
Con el relato Todas las mañanas del mundo, nuestro autor le hace un guiño a Gerard Deparddieu. Los personajes  se mueven entre conceptos extremos.
Los carnavales aparecen en,  A propósito.
Prisas y prosas refleja  el ajetreo diario al que estamos expuestos en el día a día.
Trigo limpio busca depurar las conciencias. Y Cutrino Caramala busca encontrar su momento en la vida  para dar el “gran salto”, ese momento que todos buscamos para llegar a nuestro final, habiendo cumplido con nuestra meta.
La Maleta Connection explora nombres, comportamientos, experiencias, vivencias  a través de sus paseos por los aeropuertos.
El libro se cierra con el cuento El viaje de Felicón, con moraleja incluida.
“ Felicón, intentaba comprender a aquellos terrícolas, y cual era la verdadera razón de aquel ir y venir..” podemos leer en este último texto que viene acompañado de un dibujo de Carlos Villanueva, excelente dibujante y compañero de viaje de Juan Antonio en este libro, así como en otros libros de la autoría de Palacios.
En Fantasiasdas nuestro autor hace una recorrido por la vida desde una perspectiva de haber vivido muchos momentos, con cierto toque satírico en algunas ocasiones y no perdiendo nunca el sentido de buen humor y el aliciente irónico que Juan Antonio Palacios sabe incorporar a su narrativa, como un elemento ya distintivo en sus obras. Su amplia formación, su experiencia vital, su conciencia pedagógica y el conocimiento psicológico que posee, hace que sus peonajes sean una motivación para el lector.
Sus relatos son lecciones de la vida, una visión de la realidad que vivimos y un interrogante para la política; no en vano Palacios asumió un compromiso político.
El prólogo del libro es de Juan José Téllez, Director del Centro Andaluz de las Letras, donde destaca la dedicación literaria de Juan Antonio Palacios. Escribe Juan José Téllez en el prólogo:
  Es ese el caso a escala campogiblatareña de Juan Antonio Palacios, Patricio González, Luis Soler o Roberto Losada. Lejos del ágora, la literatura ni sólo les permite , presumiblemente, encontrar un refugio desde  el que intentar de intervenir en la cosa pública, sino que también supone un burladero íntimo desde el que reflexionar …”
En el libro Fantasiadas los relatos son el escenario perfecto de un gran número de personajes ideados por el autor, desde lo que intenta aproximar al lector la naturaleza humana y todas y cada una de sus controversias.
No podemos dejar de mencionar al hablar de Fantasiadas, los dibujos del gran artista gráfico Carlos Villanueva, que acompañan los relatos del libro. Son viñetas que retratan la trama de cada uno de los relatos, transmitiendo el mensaje de sus personajes, acompañados de un matiz irónico o de ternura, pero que nunca nos deja indiferentes.